miércoles, junio 14, 2006

junio, 14



"...cantaba canciones de Bowie ante el espejo, decía que podía suicidarse cualquier día de la semana menos el viernes. Los viernes le gustaba salir a dar una vuelta. Era una chica preciosa y nerviosa, decía que sólo le gustaban las canciones tristes y cada vez que pasaba la noche fuera traía cicatrices en el vestido. Ella siempre decía que hubiese podido manejarse con sólo cuatro o cinco desgracias... Tenía unos zapatos rojos que sólo le traían problemas. Cambiaba de nombre todas las semanas. Los chicos que lo hacían con ella se quejaban de que no se lo tomaba en serio, no es que no fuera buena, es que no parecía volverse loca con aquello. A ella no le importaba demasiado lo que pensaran, tenía sus propios asuntos en la cabeza. Algunos le preguntaban qué mierda estaba esperando y ella siempre decía: soy como esas minas ocultas en el campo de batalla, sólo sirvo para destrozar a un buen soldado una sola vez..."

2 Comments:

Blogger Nexcor said...

Quién sabe... quizá un buen día tope con ella un soldado de esos que desactivan minas... quizá la desactive y tras desertar se la lleve para siempre junto a él fuera de esa guerra absurda...

6:08 p. m.  
Blogger CALANDRINO said...

y esperar que te aplasten para tener sentido...

12:28 a. m.  

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